
El álbum abre con la pieza que le da título: Escenes de la terra en fiesta i de le mar en calma, el cual da un claro indicio del lirismo que recorre todo el álbum. Dividida en dos secciones, a la manera de un concierto barroco, Allegro-Andante-Allegro, se trata de una espléndida demostración del sentido sinfónico del grupo al mismo tiempo que de su capacidad de recogimiento y reflexividad, especialmente en la parte central. Imprompt - 1 se mueve más decididamente hacia el jazz, con pasajes de enorme fuerza lírica y tonos abiertamente bucólicos (escuchen a partir del minuto 4:44), y pasajes de virtuosismo pensados, evidentemente, para el concierto en vivo. Jocs d'ocells recupera un poco del tono de la pieza anterior, con un sentido más intimista, y parece referirse a la ilustración del álbum. La siguiente pieza, La revolució, es un ejemplo similar, pero a la inversa, de la primera, con un movimiento lento de apertura y una segunda parte más movida con acentos marciales. La segunda parte del álbum abre con la espléndida Dança d'Estiu, una explosiva composición decididamente jazzística con notables elementos contrapuntísticos que le dan un caractar casi festivo sin perder su tono de intimismo y virtuosismo. Le sigue I tu que ho veies tot tan fàcil, la más cercana pieza del álbum que parece moverse hacia algo que podría llamarse rock-pop sinfónico, con un tono de decidido optimismo que recuerda no sólo a Camel sino a Emerson Lake & Palmer con flauta. La última pieza del álbum, Història d'una gota d'aigua, resume todo el esfuerzo del grupo por crear un discurso musical coherente de enorme originalidad y belleza, con su inicio abiertamente intimista con un toque guitarrístico que recuerda algún pasaje del Concierto de Aranjuez (hasta el minuto 1:44, y después nuevamente desde el 2:23), con toques bachianos en tono moog (desde el minuto 1:45 hasta 2:22 hasta 2:58), desembocando en atmósferas que recuerdan ciertos pasajes de Yes (3:00) insertados en un tono de abierto intimismo paisajístico e improvisación melódica (la flauta a partir del minuto 5:02) que desemboca en un laberinto sinfónico de enorme belleza y fuerza expresiva.
No dudo en considerarlo uno de los mejores álbumes de su tipo en España, especialmente porque, si bien no es un disco imprescindible, se distingue de la mayoría de los grupos españoles que se van por el camino fácil de meter atmósferas gitanas o guitarras y percusiones, y optan por un camino que tal vez les valió pasar desapercibido por mucho tiempo. Especialmente brillante la manera en que introducen "lo español" en la última de las piezas, sin caer en el cliché de ofrecer el Spanish curious que tanto se ha empeñado en explotar no sólo el cine sino la música popular española.
Gòtic estuvo integrado por Rafael Escoté en el bajo, Jordi Martí en la batería, Jep Nuix con la flauta y el piccolo, Jordi Vilaprinyó en los teclados (piano acústico, piano fender, Clavinet, mini-moog, violín Logan, órgano Hammond), Josep Albert Cubero en las guitarras, además de Jordi Codina en la guitarra acústica en el último tema del disco.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarNew link:
ResponderEliminarhttp://www.mediafire.com/?a0att0whmcdj00m
De fato este é um disco sublime. Engraçado. No período em que o prog rock estava em plena decadência, surge o prog espanhol com títulos inesquecíveis com bandas como Crack, Alameda, Mesquita, Cai e outras. Fantástico.
ResponderEliminar